Mid-November

I met you during the last months of the year. It was the perfect timing for me to know not if my shivering was a result of the cold weather or rather a reaction to the wonder of having you close to me, to the rush that your kisses brought upon me, and to the excitement of holding your body against mine.

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El Contraste en Navidad

Subliminalmente, me han enseñado a ser ciega ante lo opaco y triste para captar únicamente lo brillante y emocionante. Y sí veo lo brillante pero me desvié, lo veo con otro enfoque: Veo los deslumbrantes ojos enlagrimados de una niña con pintura facial de payaso, cerca de un semáforo y rodeada de oscuridad durante una época en la que los impecables rostros de otros niños son ambientados con luces navideñas.

Instrucciones para Entrar en mi corazón

Paso uno.
Quiébralo 

 

Paso dos.
Vuelve a armarlo asegurándote de dos requisitos importantes: Requisito número uno, al reconstruir mi corazón debes situarte adentro del mismo, pero por favor no te pongas en el centro. Y no te preocupes podrás salir en cualquier momento, simplemente repitiendo el paso uno e ignorando el paso dos. Requisito número dos, asegúrate de hacerme saber que fuiste tu el que reconstruyó mi corazón. 

 

Notas: Estoy consciente de lo intrusivo y dañino que suena el método descrito previamente. Sin embargo, por ahora parece ser la única manera en que yo podré amar. Así que quizás, no sea el momento preciso para que intentes entrar en mi corazón. 

 

 

 

 

Para Cada Roto, Hay un Descosido

¿En dónde está mi descosido? 

Me pregunto yo. 

Si estoy rota,

¿No, por ley, me corresponde un descosido?

¿No me corresponde un ser peculiar e incomprendido?

La clave para comprender a la gente loca es lijar sus palabras; eliminar algunas capas y llegar, así, a descubrir la textura original de sus ideas porque, con frecuencia, sus ideas son tan fantásticas que resulta complicado codificarlas en el lenguaje de este mundo, en el lenguaje del mundo (¿)real(?).

TITO

Un personaje tan grande como él, no puede caber en tal caja. Es imposible. Él no está allí.  

Él está en futuras situaciones que me recordarán de su esencia, en las cuales, sorpresivamente, querré seguir su ejemplo.  Está en aquellas anécdotas simpáticas que han sido y serán cantadas por las señoras de mi familia que tanto lo cuidaron.  Él está en la familia en sí, pues es evidente que nos quería mucho a todos.  Además, él está en el trago, no se puede negar; pero ¿qué tiene de malo? Le servía para aliviar la “tos”. Él está en la heladería de la esquina, la cual debió ser visitada con mayor frecuencia. Y él, Tito, está en mi arte, cuando es en realidad arte; cuando le dedico todo mi esfuerzo y le incrusto toda mi pasión. Pues su intención para mí, siempre fue que explotara mi habilidad de hacer arte. 

 

 

Malditas Maletas

Malditas maletas y pies fríos 

Por la indecisión de caminar con zapatos o reposar;

Y acabar vagando

Con los pies descalzos. 

 

Malditas maletas predecesoras de distancia

Que quebrantan nuestra cercanía,

Y que te dan gloriosas oportunidades. 

Maldita mi felicidad por ti.

 

Malditas lágrimas escondidas,

Maldita distancia,

Malditas maletas. 

 

Malditas maletas

Que nos acostumbraron a la tecnología;

Que nos une a medias,

Y nos aleja con empeño. 

 

Malditos cambios de horario y de clima

Que parecen persistir en mi hogar.

Malditos cambios, 

Malditas maletas.